Antecedentes de la Escuela
La orden divina de penetrar el mundo con el Evangelio de salvación de Jesús reposó exclusivamente sobre los hombros de los escogidos. Mateo 28:19-20; Lucas 24:45-48; Hechos 1:13-15, 2,3,8.
Los discípulos llamados ya no existían cuando él dijo, “Vosotros sois testigos de estas cosas. Como el Padre me envió, yo os envío. Id por todo el mundo y enseñad a todas las naciones.” Lucas 24:48; Juan 20:21; Mateo 28:19.
Los discípulos llamados dejaron de ser en la noche de la resurrección cuando Jesús sopló sobre ellos el Espíritu Santo y les abrió el entendimiento para comprender (por fin) las Sagradas Escrituras. Juan 20:22; Lucas 24:45. Desde ese entonces se convirtieron en los apóstoles ESCOGIDOS del Señor. Juan 15:16.
Hay un elemento divino, maravilloso en el soplo del Espíritu Santo procedente de Jesús y en su iluminación para comprender por fin la Palabra de Dios. En el Soplo del Espíritu Santo se trasmite la divinidad a las personas receptivas y purificadas. Quedan saturadas de Amor Ágape, Paz, Gozo, Santidad, Omnipotencia... Solamente en esta atmósfera celestial puede comprenderse el ministerio de YAUE Encarnado—Jesucristo-al igual que el mensaje del resto de las Sagradas Escrituras. Juan 20:22; Lucas 24:45.
Cuando una estatua inánime recibió este Soplo, aun la arcilla endurecida adquirió la plenitud de la vida. Este milagro se conoció como Adán—el primer hombre. Génesis 2:7; Salmos 82:6.
Los apóstoles escogidos originales a más de predicar el Evangelio, durante su ministerio mantuvieron la cohesión e integridad del Cuerpo de Cristo o sea el Rebaño o sea la Iglesia—las puertas del infierno no prevalecieron contra ella. Los testigos oculares del Redentor, los benditos escogidos, no permitieron la fragmentación ni el desmembramiento del Cuerpo ni la división en grupos pequeños dedicados a la competencia entre sí y a la rivalidad a la vez que hacían profesión de representar a su Señor. Los escogidos preservaron la pureza y el poder de la Fe a razón del soplo del Espíritu Santo. Y la Iglesia era UNA para el tiempo cuando estaba siendo destruido el templo en Jerusalén. ¡La Iglesia está compuesta de ESCOGIDOS!
La Escuela SHALOM SHALOM (¡Perfecta Paz!-Isaías 26:3) es el retorno al original divino. Cada estudiante comienza en calidad de llamado. Por su inquebrantable lealtad y apego al infalible currículo, son transformados en ESCOGIDOS de Cristo. 2 Timoteo 3:16-17. Como tales, los estudiantes pueden llevar a cabo su destino decretado divinamente y, al fin, ser transportados en los brazos de los ángeles ante la presencia de su Señor.

